miércoles, 26 de junio de 2013

Ciencia moderna ¿Hacia adonde avanza?

Por Juan Agustin MaraggiPublicado en Taringa!


No hace falta ser un científico loco y desquiciado y mucho menos tener un título o un postgrado en alguna ciencia para saber que la ciencia está estancada, que simplemente no existe avance alguno en ésta materia que no responda directamente al consumismo devenido de la falsa globalización.
Según Oscar Varsavsky quien citaremos con gran fluidez en el siguiente análisis:

“Hoy hay más científicos vivos que en toda la historia previa de la humanidad, y disponen de recursos en cantidad más que proporcional a su número. Con esos recursos adquieren aparatos y materiales maravillosos, asistentes bien entrenados, bibliografía completa y rápida. Disfrutan de gran prestigio y de sueldos nada despreciables pero(nota del redactor) ¿Qué han producido con todas esas ventajas?”



Una profesora del CBC que dictaba la clase Pens. Científico nos preguntaba constantemente basándose en ésta cita porqué no salen a la luz grandes científicos, porque no existe un Einstein, ni un Newton, porque no hay más Edisson, ni Pavlov. 

La respuesta es simple pero confusa, es compleja pero fácil de entender. A lo que quiero llegar con ésta ola de verbos opuestos es que está tan a la vista que se cae de madura, sólo que pensarlo significa cortar con ciertas creencias preestablecidas que no son fáciles de olvidar.
 
Varsavsky en Ciencia, política y cientifismo nos demuestra que la Sociedad Actual ( texto redactado en la época de la guerra fría, hoy en día no cambió mucho, sólo cayó la Unión Soviética, lo demás continua igual) está dirigida por el Hemisferio Norte.
 
Por lo tanto es directamente manipulada para la creación de un consumismo eficiente, definido éste como un sistema que tiene como meta un “bienestar” definido por la posibilidad de que una parte cada vez más grande de la población consuma muchos bienes y servicios siempre novedosos y variados. Ante ésta forma de utilizar la ciencia Varsavsky dice “El sistema no fuerza; presiona […] la ciencia actual no crea toda clase de instrumentos, sino sólo aquellos que el sistema le estimula a crear[...]” 

Para quien no pudo entender lo anteriormente dicho lo haré más simple... ¿Por qué por día salen más de 1000 innovaciones tecnológicas interesantísimas, que las venden como lo más necesario para la existencia humana y todavía hay gente en nuestro país que se muere por Mal de Chagas? Aproximadamente mueren 10 personas en promedio en el país por semana a causa de este.
¿Por qué, entonces, es más interesante que una persona pueda pagar un colectivo apoyando el celular en una cinta metálica que la vida de la gente de nuestras provincias? 

Lo obvio es lo obvio, Estados Unidos nunca investigará nuestros problemas, tanto es así que salió la vacuna de la Gripe porcina porque ellos mismos la padecieron. 
Hoy en día la cura para el sida no es una utopía sino que es un hecho, dicen los científicos que la plata que perderían las grandes compañías y investigadores con ésta vacuna impiden el hecho de que sea accesible y salga al mercado. 
Javier Echeverría da un giro a los contextos integrados en la ciencia, unas líneas más arriba escribí la palabra innovación. La innovación es “la innovación” que hace Echeverría a los tres contextos conocidos de la actividad científica, reemplazando el de descubrimiento por el ya nombrado de innovación. 
¿A qué se refería Echeverría con esto? Que hoy las cosas que se “inventan” no son una “invención” sino son una recreación de algo existente para innovar, encontrarle de alguna manera una función más a algo que ya existía anteriormente. 

El sistema actual de ciencia está ligado simbiótica-mente a las elites de grupo, ya que cómo dice Varsabsky: “La necesidad de dinero es general en todas las ramas de investigación […] Antes, para el que no quería trabajar en empresas o en las fuerzas armadas, el único Mecenas disponible era la Universidad, pero en los últimos años ha tomado preponderancia otro factor de poder: la Fundación, pública o privada, dedicada específicamente a promover y financiar la investigación o básica […] Ford; Rockefeller; Carnegie; National Science Foundation; National Institute for Health y varios otras instituciones más ricas que muchos países, subsidian directamente a investigadores, o indirectamente a través de universidades y otros centros de trabajos”. 
La creación de una ciencia autónoma es fundamental para el avance de la ciencia, no depender de una gran multinacional para producir un experimento que no sirva para salvar vidas sino para generar millones es un paso fundamental a darse. 

La creación, entonces, de una ciencia local, basado en los problemas del sitio donde se cree, correspondiendo su subvención al Estado, las Universidades harían de una ciencia verdaderamente Social y destinada al avance de la solución de los problemas- ya sean en salud, tecnología o sociales- en cada sitio específico. 
Un ejemplo claro, es la importancia de los papers ( ensayos donde los científicos demuestran sus "innovaciones"Descripción: http://o1.t26.net/images/space.gif no tiene la misma importancia ni validez un estudio realizado en Estados Unidos sobre la discriminación a las personas de tez morena cuando en nuestro País la mayoría tienen superficie blanca y los indígenas- discriminados como animales- son minoría. 

No quería nombrarlo, pero Cuba es un ejemplo, en Cuba los científicos responden al Estado o independientemente bajo su subvención. Aunque parezca que no existe diferencia entre lo recién nombrado si la hay, los primeros son quienes responden a las exigencias de la problemática estatal con la ciencia, los segundos quienes guían sus propias investigaciones con el dinero del Estado.
La ciencia no es un elemento rígido, estructural, y asimétrico, ésa es tan sólo la cara que nos muestran del asunto, hay una nueva ciencia por descubrir, por experimentar, y aunque no lo parezca es una necesidad.

Juan Agustín Maraggi


Bibliografía:
Echeverría,J. Filosofía de la ciencia, Barcelona, Aikal, 1995. Cap II
Varsavsky, O. Ciencia, política y cientificismo, Cap. II y III, Bs. As, Centro Editor de América Latina.

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