miércoles, 2 de mayo de 2012

El mundo no sabe donde aparcar su auto

 
En la Ciudad en la historia Lewis Mumford hace una critica al privilegio del automóvil sobre los demás medios colectivos de transporte, llegando a afirmar En vez de servir como complemento del transporte público por rieles, el automóvil privado se convirtió, en buena medida, en un tosco sustituto de aquel. En vez de mantener un sistema complejo de transportes que ofrecieran diversas opciones en materia de ruta y velocidad, según las ocasiones, el nuevo desparramo suburbano ha pasado a depender abyectamente de una sola forma, el automóvil privado….en vez de edificios levantados en un parque, lo que tenemos hoy son edificios levantados en zonas de estacionamiento.”

Así, todas las fabricas u oficinas, todas las nuevas grandes tiendas y centros comerciales que se establecen en medio del campo abierto, exigen lugares de estacionamiento tan extensos, que quienes dejan sus automóviles en el borde tienen que hacer una caminata mucho más larga hasta llegar a la tienda que la que tendrían que hacer en una ciudad densamente poblada una vez se hubiesen bajado del autobús o de el tren subterráneo, por más que retienen obstinadamente la ilusión de que el automóvil los lleva puerta a puerta.”

Nuestros ingenieros viales y nuestras autoridades municipales, hipnotizadas por la popularidad del automóvil privado,…han estado en conspiración abierta para desmantelar todas las diversas formas de transporte que son necesarias para la existencia de un buen sistema, y han reducido nuestros medios al automóvil privado….al apiñar en las ciudades terminales una población a la que los automóviles privados no pueden dar abasto a menos que se derribe la ciudad para permitir el movimiento y el estacionamiento de los mismos.

Veamos este articulo publicado en BBC Mundo donde se deja ver el esfuerzo y la ingenuidad de los diseñadores en una lucha constante por buscar espacio para un medio de transporte ineficiente.
(Alvin Reyes)



 El mundo no sabe donde aparcar su auto

Por la Redaccion de BBC Mundo
Debemos cambiar nuestra actitud hacia los estacionamientos, dice el autor de un nuevo libro. Estamos a la deriva en un "mar de asfalto", asegura, y hace un llamamiento a los arquitectos para que diseñen estacionamientos más agradables estéticamente y de menor impacto al medio ambiente. ¿Cómo hacerlo?
Se estima que hay 600 millones de automóviles en el mundo, una cifra que está creciendo rápidamente, sobre todo en China y otros mercados emergentes. Todos ellos necesitan un lugar de estacionamiento.
En todo EE.UU., los estacionamientos de superficie ocupan tierras equivalentes al tamaño de Puerto Rico (8.959 km cuadrados), según los cálculos del libro de Eran Ben-Joseph, profesor de arquitectura en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés). Pero las cifras son cautelosas, porque para él la cifra real podría ser de hasta 12.170 km cuadrados, un espacio más grande que Jamaica o Qatar.
La gran mayoría de los centros comerciales, cines, estadios, fábricas y complejos de oficinas en EE.UU. están rodeados de estacionamientos. Muchos han sido deliberadamente diseñados para atender al número de visitantes que llegan a las tiendas el día después de Acción de Gracias, la fecha de mayor congestión en el año. Esto significa que a menudo los aparcamientos están medio vacíos. "Están rodeados por un mar de asfalto", dijo Ben-Joseph a la BBC.
En Europa, Japón y en ciudades estadounidenses como Nueva York y Boston, donde la tierra es un bien escaso, los estacionamientos de varios pisos son la opción preferida, aunque costosa y difícil de construir.
Es evidente que la tecnología de estacionamientos no es muy avanzada. ¿Qué se puede hacer para mejorarla?

Un mejor diseño

Aunque no sea una tendencia generalizada, nuevos diseños demuestran que los estacionamientos se pueden convertir en bienes culturales de las ciudades.
Eric Kuhne, que diseñó el galardonado estacionamiento del centro comercial Bluewater, a las afueras de Londres, dijo que no había excusa para construir estacionamientos grises e "insidiosos".
"En Bluewater hay dos árboles por cada tres coches y elegimos árboles que dan hojas iridiscentes en el otoño y flores blancas en la primavera. Convertimos los estacionamientos en un mar de colores", dijo Kuhne.
Y continúa: "Con demasiada frecuencia, el diseño del estacionamiento es superficial e ignominioso, cuando se podrían usar para restaurar la magnificencia de nuestras grandes ciudades".

Usar nueva tecnología

Se cree que la primera zona de estacionamiento fue construida en 1917 en Los Ángeles por un joven inmigrante italiano, Andrew Pansini. A través de los años ha habido nuevos desarrollos: los estacionamientos subterráneos, el pago por medio de máquinas y, más recientemente, el advenimiento de pagar por el teléfono móvil.
El primer estacionamiento automatizado fue desarrollado en EE.UU. en la década de 1920.
Sin embargo, los estacionamientos robóticos realmente se dieron en Japón en la década de 1970, sobre todo en Tokio, una ciudad que sufre de una grave escasez de tierra.
The Cube, un edificio de apartamentos y oficinas en Birmingham, instaló un sistema de estacionamientos que permite que los coches "se estacionen solos".
El sistema es caro, pues cuesta más de US$3 millones, pero permite guardar una buena cantidad de carros.
Las nuevas tecnologías también se están usadas para resolver el clásico paseo por el estacionamiento buscando un hueco disponible.
La compañía británica, Deteq, inventó un sistema de sensores que pueden ser instalados en los estacionamientos para permitir que los operadores, incluso a través de sus teléfonos móviles, puedan saber cuántos hay y dónde están los espacios.
Se sabe que cuando el asfalto absorbe los rayos del sol genera una "isla de calor urbano", lo cual hace que las ciudades sean más calientes que las zonas rurales circundantes.
Ahora se están realizando esfuerzos para aprovechar esa energía, como el que se encuentra en Tempe, Arizona.
El Lot 59 es el estacionamiento –de cinco hectáreas de grande– del estadio de la Universidad Estatal de Arizona y está cubierto con paneles solares que pueden producir 2,2 megavatios de electricidad al año, lo que es suficiente para alimentar 550 hogares.

Estacionamientos en Estados Unidos

  • Se estima que hay 800 millones, uno para cada coche.
  • Ocupan 9,104 kilómetros cuadrados.
  • Cubriendo esta zona con paneles solares generaría electricidad suficiente para alimentar a 11 millones de hogares durante un mes.
  • Con que el 50% de esta área se cubriera con árboles se podrían eliminar 1’260.805 toneladas de dióxido de carbono por año.
Otra compañía de Arizona es pionera en el uso de "nano-ingeniería para recubrimientos de color" en los estacionamientos de asfalto.
Sheri Roese, fundador y CEO de Emerald Cities Cool Pavement, dijo: "¿Quién decidió que todos los caminos y estacionamientos deben ser negros?
"Fue una consecuencia no deseada del desarrollo de la industria del transporte en 1800 y de la falta de conocimiento sobre los impactos del asfalto en el medio ambiente.
"Ahora sabemos que el asfalto negro está contribuyendo al calor urbano".
Científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en California están trabajando en el desarrollo de un asfalto reflectante, que si se utiliza en los estacionamientos podría reducir significativamente la cantidad de calor que se genera.
Otro proyecto, como se informó recientemente en el Boston Business Journal, busca crear energía mediante el calentamiento de agua en las tuberías por debajo de los estacionamientos de asfalto.


martes, 1 de mayo de 2012

Fin de la privacidad: ¡nos espían!

Por Germán Uribe. Publicado en Semana


Los Estados Unidos de América, paladines de los ideales de democracia y libertad, alarmados porque en el resto del mundo no se ve reflejado puntualmente su espléndido sistema de gobierno, sino muy por el contrario, el florecimiento de soberanías regionales, de defensas agresivas de riquezas nacionales, de democracias populares, de regímenes con economías anticapitalistas contrarias al exitoso modelo neoliberal, de políticas de tinte socialista procurando imponer una justicia social con equidad y autonomía con la clara intención de independizarse de nuestra supremacía mundial y menoscabar nuestra seguridad nacional, todo ello en contravía del bienestar y la prosperidad de los ciudadanos estadounidenses aquí y en el resto del planeta, y de paso pretendiendo desprestigiar el American way of life o el American Dream que con tanta eficacia logramos hacer realidad en beneficio de la humanidad, como medida de protección hemos resuelto erradicar de la faz de la tierra el secreto y las conversaciones privadas, interceptando las comunicaciones entre gobiernos o entre gobernantes y gobernados, o entre individuos y organizaciones, en la industria y el comercio o, incluso, entre familiares y amigos, puesto que esta privacidad se constituye en arma peligrosa atentatoria de la integridad y el destino tutelar que la Historia ya nos reconoce, siendo nuestra Estatua de la Libertad -La libertad iluminando el mundo- testimonio infalible de ello.
Como por fuera de nuestros emblemáticos principios de democracia y libertad todo es susceptible de devenir en terrorismo y narcotráfico, para contrarrestar tal peligro se hace necesaria una invasión a la privacidad de todos los seres humanos, y la implementación de una práctica global de espionaje, por lo que obraremos en consecuencia accesando a la información privada de los ciudadanos sin miramientos a la normas constitucionales propias o extrañas de la previa orden judicial. 

Debemos señalar que nuestro mayor interés con este revolucionario sistema de espionaje orbital apunta no sólo hacia las comunicaciones militares y diplomáticas extranjeras, sino a todas las que nuestro radar capture buscando conocer en detalle la calidad y cantidad en el tráfico electrónico y de telefonía, averiguando quién se comunica con quién en el planeta y para qué, ya que el enorme espectro de esta empresa nos facilitará el almacenamiento y análisis del océano de información que circula por Internet, considerando que en 2015, 2.700 millones de personas estarían inmersas en sus redes. 

Con todo y que ya existe lo que denominamos ECHELON (sistema de vigilancia conocido por el público en 1976), y que tiene como misión el espionaje y análisis de las comunicaciones electrónicas mundiales alcanzando una cifra de interceptación de alrededor de tres mil millones de ellas cada día, decidimos poner en funcionamiento, a partir de septiembre de 2013, una novedosa y ultramoderna maquinaria informática perfeccionada y de alta velocidad en lo que llamaremos el Centro de Datos de Utah, a cargo de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), con la finalidad de examinar, repetimos, todas las comunicaciones por radio y satélite, de Internet y telefonía móvil, teléfonos fijos, faxes y correos electrónicos que en el futuro puedan producirse. 

Inicialmente invertiremos en el programa 2 mil millones de dólares en concordancia con la excelente Iniciativa Integral para la Ciberseguridad Nacional, plan propuesto en 2008 por el ilustre y prestigioso presidente George W. Bush como consecuencia de la experiencia que nos dejaron los ataques del 11 de septiembre de 2001. Ahora, por lo tanto, buscaremos neutralizar radicalmente las progresivas amenazas de ciberataques que podrían afectar la red electrónica de la nación o nuestro vital mercado financiero. 

Quedamos advertidos. 

El más sofisticado y agresivo aparato de espionaje registrado por la historia del hombre será muy pronto una realidad. Desde su base se podrán gravar al mismo tiempo todas las comunicaciones que la arrolladora tecnología actual ofrece, desde una inocente llamada telefónica hasta uno de esos cada vez más utilizados trinos. Todo un descomunal caudal de información y datos, y todo un incuantificable y precioso material secreto para descodificar. Incluso, habría que ver el origen y la razón de aquel movimiento bancario, del clamor por la enfermedad de un pariente, del divorcio de tal o cual pareja, del costo de los electrodomésticos adquiridos a crédito, de su desplazamiento a otra empresa o a otra ciudad, o de aquella llamada recibida o aquel correo enviado por cualquier ser humano que haga uso de estas, en adelante, sospechosas comunicaciones interpersonales. 

Y para que esta nueva política diseñada por el Coloso del Norte se aplique bajo las condiciones de su impecable concepción de democracia y libertad, nadie en nuestro globo terráqueo se mantendrá por fuera de ella, ni dejará de gozar de sus “beneficios”. 

En conclusión, se almacenará toda la información que transite por las redes, desde un proyecto militar, científico, político o económico, hasta un susurro del corazón, puesto que nadie sabe si la intrascendencia del mensaje personal de hoy o el aparente ropaje rutinario de algunos códigos entre enamorados, o entre Estados, compañías o instituciones, incluidas las religiosas, en particular las musulmanas, mañana terminen siendo un tesoro que los avances tecnológicos puedan descifrar. 

Es el nuevo Big Brother que revive el pánico orwelliano ante nuestras comunicaciones acechadas. Es la macabra práctica invasiva con traje de robot que vigilará cuidadoso desde nuestras más íntimas voces, hasta el más hermético de nuestros sueños. 

La humanidad, pues, ha sido notificada. 

En aras de la libertad y la democracia, a partir de ahora nada quedará oculto bajo el sol del Imperio Norteamericano. 

viernes, 27 de abril de 2012

El mayor centro de espionaje del mundo, el inminente proyecto de la NSA

Publicado en pijamasurf

 La Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos operará desde 2013 el mayor centro de espionaje jamás construido, al cual arribarán todas las comunicaciones satelitales y de cables subterráneos y marítimos, además de contar con la capacidad de desencriptar todo tipo de documentos reservados.

La “seguridad nacional”, ese concepto que se invoca para cometer las tropelías más criminales desde el ámbito gubernamental, ha sido en Estados Unidos una de las preocupaciones fundamentales en casi toda su historia como país, agudiza en años recientes por las supuestas amenazas del terrorismo, los ataques cibernéticos y otros enemigos que, verdaderos o simulados, sirven para justificar la creación de una atmósfera de miedo y temor que paulatinamente se condensa en realidades y hechos concretos.
Uno de estos es un centro de espionaje hasta ahora inaudito, sin parangón en la historia de la humanidad y ante el cual el legendario gabinete de Fouché palidece de inmediato, que en septiembre de 2013 comenzará a operar la NSA, la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, y el cual se encuentra enclavado en las profundidades de una zona desértica de Utah, en el oeste del país.
El Utah Data Center es uno de los proyectos más ambiciosos jamás concebidos porque concentrará —interceptará, descifrará, analizará y almacenará— la información de casi todas las comunicaiones realizadas por medio de satélites y cables subterráneos y submarinos, sean internacionales, extranjeras o nacionales, desde correos electrónicos hasta llamadas telefónicas y búsquedas de Google. Un inmenso acervo que mapeará con bastante precisión la vida íntima de una persona común y corriente.

Y si bien esto es en sí mismo alarmante, hasta cierto punto se trata únicamente de una ampliación en dimensiones de lo que organismos de inteligencia ya realizan (legal o ilegalmente) aunque en proporciones reducidas. La verdadera joya de la NSA será la capacidad de romper con los códigos que envuelven buena parte de la información personal e institucional que todavía se reserva bajo determinadas claves. Estados financieros, transacciones entre empresas, comunicaciones diplomáticas y militares, archivos legales. Las investigaciones de la Agencia por fin tendrán una primera gran culminación en este magno complejo donde todos esos documentos podrán ser leído con la facilidad de quien hojea un periódico.
La red de espionaje de la NSA
Tal parece que este es un último y desesperado esfuerzo por parte de la NSA para sacudirse cierta obsolescencia que la rodea, sobre todo a raíz de su imposibilidad para prevenir incidentes ocurridos en suelo estadounidense desde que esta agencia fue creada en la década de los 50. Los ataques del 11 de septiembre de 2001 figuran como la demostración más evidente de su ineficacia en materia de seguridad. Misma que se acentúa ante los nuevos recursos de quienes sirviéndose de medios cibernéticos parece que han rebasado toda concepción formada antaño en materia de seguridad nacional. Paradójicamente, han sido justamente todos estos sucesos los que han puesto la mesa para que el espionaje adquiera de pronto un sentido positivo que lo hace ver legal y hasta impostergable.
Con una superficie de 2 mil metros cuadrados y costos de construcción y de operación que se cuentan en miles de millones de dólares, el Utah Data Center será un monumento que pervierte de de manera bastante sintomática una de las categorías que en años recientes han servido para definir la actividad humana por antonomasia: la comunicación.
“Cualquiera es un objetivo; cualquiera que se comunique es un objetivo”, sentenció al respecto un oficial de la NSA