lunes, 22 de septiembre de 2014

La humanidad en guerra

Alvin Reyes

La guerra es una de las instituciones más antiguas de la humanidad rivalizando, quizá, con la invención de los Dioses.  Desde el surgimiento de los primeros asentamientos urbanos hemos estado en guerra. El enemigo pudiera ser cualquiera que adorase un Dios diferente al mío o aquel que se resistiera a la voluntad del Rey. Como dice Platón, citado por Lewis Mumford en “La Ciudad en la historia”, “cada ciudad está en un estado de guerra natural contra cualquier otra”.
La guerra se hizo en principio para obtener esclavos, para obtener víctimas para los sacrificios humanos a los Dioses. Luego la expansión de las primeras metrópolis y sus necesidades de recursos, riquezas y poder dieron lugar a las primeras guerras de expansión territorial en búsqueda de los  materiales e impuestos necesarios para mantener a Nínive, Babilonia, Roma, etc.
La guerra nos ha acompañado desde el principio en esta aventura llamada humanidad. Pero, ¿cuál es el rasgo característico de esta época que me motiva a escribir estos párrafos? Si siempre hemos estado en guerra, ¿qué diferencia el siglo XXI de los siglos anteriores de muerte y destrucción por la guerra?
Lo que caracteriza este siglo es la difusión de la guerra. En los actuales momentos la humanidad completa está en guerra. Hemos fomentado un estado de división permanente que ha desplazado la guerra convencional de las llanuras y estepas de Europa, de los desiertos de Asia y África y lo ha llevado a cada nivel de nuestra civilización. ¿Cómo es esto? Veamos.
Actualmente no existe casi ningún campo de la esfera humana, de la sociedad, de la civilización que no esté rasgado, dividido o en vías de división. Así tenemos homosexuales contra heterosexuales, nacionalistas versus inmigrantes, la guerra de los sexos: el hombre contra la mujer, hijos emancipados del yugo paterno, separatistas catalanes versus españoles, separatistas escoceses versus la corona británica, peruanos versus chilenos, cristianos contra musulmanes, judíos contra musulmanes, judíos ortodoxos versus judíos liberales, y un largo etcétera que dejaremos hasta aquí por no cansar la lector con redundancias. Pero lo cierto es que cada día se abren más frentes de opuestos que luchan unos contra otros en una guerra sin cuartel y con proporciones de convertirse, todas ellas, en irreconciliables. Muchas de estas disputas son muy antiguas pero otras son fruto de los tiempos líquidos que estamos viviendo. La miopía se ha apoderado de todos nosotros y hemos perdido la perspectiva de la humanidad como un conjunto que debería tener un objetivo común y nos hemos vestido con el uniforme que creemos que nos toca vestir y estamos en guerra contra todo aquel que no piense como nosotros.
La humanidad tiene por delante una serie de retos, muchos de los cuales no harán otra cosa que agravarse: colapso económico, catástrofes climáticas, escasez de energía, la sombra de la guerra planeando sobre Europa, el mundo islámico en agitación, etc. y al parecer  la humanidad se apresta a encarar estos retos y amenazas más dividida que nunca.

jueves, 28 de agosto de 2014

ONU: Las tecnologías sin control humano son un primer paso hacia los robots asesinos

Tomado de Actualidad RT


Naciones Unidas considera que el uso de robots militares que abran fuego sin ningún tipo de control humano debe ser contemplado como actividad ilegal.

Angela Kane, Alta Representante de la ONU para Asuntos de Desarme, advierte que pronto se podrían crear robots militares capaces de abrir fuego sin control humano, informa 'The Telegraph', y considera que las autoridades deben ponerse de acuerdo para prohibir del uso de estas tecnologías, según cita a Kane el periódico británico. 

"Cualquier arma es terrible, pero si se puede activar sin intervención humana aún es peor. Esto complica y deshumaniza la guerra", afirma Angela Kane. "De esta manera la guerra se despersonaliza, por eso creo que las armas sin control humano deben ser ilegales. Y la decisión debe ser anunciada por los estados capaces de desarrollar este tipo de armas", añadió la Alta Representante.

Según señala 'The Telegraph', las mayores potencias militares no han expresado aún ninguna intención de discutir el problema. Mientras tanto, Kane cree que los automóviles sin conductor que actualmente están siendo probados marcan el primer paso hacia la técnica militar que puede ser activada sin control humano. "Cada vez se crean más armas automatizadas", afirma Kane. "El problema radica en las armas con capacidad de elegir y atacar blancos sin ninguna intervención humana. ¿Quién es responsable en este caso?", se pregunta la Alta Representante.

Las Naciones Unidas ya han celebrado la primera reunión dedicada al tema de las armas automatizadas y planean organizar otra conferencia en otoño, informa la ONU a través de su web oficial.

Las autoridades militares incrementan el uso de robots, entre ellos las unidades de desactivación de explosivos y drones armados, recuerda Ben Farmer, comentarista militar de 'The Telegraph'. Israel ya ha experimentado con el uso de robots de control fronterizo. Sin embargo, según aclara el experto, todas las armas de estos aparatos son controladas por personal que decide si la situación requiere abrir fuego.
 
En teoría se podrían crear robots equipados con sensores que activen las armas, pero, según señalan los expertos, incluso las máquinas más avanzadas tienen una capacidad limitada de actuar de la manera independiente.

Noticia original en The Telegraph


jueves, 7 de agosto de 2014

La rebelión de la máquina

Alvin Reyes

El hombre creó los Dioses para rendirle culto.

Luego el hombre se hizo Rey para hacer  la voluntad de los Dioses.

Y para dirigir los vasallos se inventó el Estado.

Para administrar el Estado, someter a los vasallos y explotar la naturaleza surgió la máquina.

Y los dioses dijeron “Quiero un templo”.

Y la máquina inventó la guerra para conseguir los esclavos que construyeron las pirámides.

La máquina siempre estuvo al servicio del Estado, por y para la gloria del Rey.
Y luego para la gloria de Mammón.

Durante siglos máquina y Estado fueron uno.  La máquina al servicio del Estado, del emperador, del gobierno, del partido, de la nación.

 Para conquistar territorios, para exterminar naciones, para abrir mercados.

Pero hoy ya esto no es así. Las corporaciones gobiernan y ahora el Estado está al servicio de la máquina.

La máquina ahora sigue su propia agenda, no le importan los nacionalismos ni los interese de los Estados. Solo sigue el camino del beneficio económico.

Consideremos lo siguiente:

 A pesar de ser compañías estadounidenses sólo alrededor de una quinta parte de los empleados de IBM en todo el mundo son estadounidenses y sólo el 40 por ciento de GE. La mayor parte de las últimas contrataciones e inversiones de Caterpillar se han hecho fuera de los EE.UU. De hecho, desde el año 2000, casi cada corporación multinacional americana grande ha creado más puestos de trabajo fuera de los Estados Unidos que dentro. Si se agrega a estos el número de  sub-contratistas extranjeros, la diferencia es aún mayor. (*)

Otro  ejemplo.

Las empresas "americanas" reciben créditos fiscales generosos y subvenciones para la investigación y el desarrollo, cortesía de los contribuyentes estadounidenses. Pero en la reducción de los costos de estas corporaciones de I + D en los Estados Unidos, los créditos fiscales y los subsidios pueden llegar a proporcionar dinero adicional para que hagan más  I + D en el extranjero. 3M está construyendo centros de investigación en el extranjero a un ritmo más rápido de lo que les está expandiendo en América. (*)

La máquina no tiene ya nacionalidad la máquina se rebeló contra su creador, el Estado, contra los Reyes, contra el ser humano. Ella, en la forma de las corporaciones, tiene su propia agenda.

Y esta no incluye la felicidad de los seres humanos.

(*) Datos tomados de: The Increasing Irrelevance Of Corporate Nationality by Robert Reich

(http://www.social-europe.eu/2014/07/corporate-nationality/)